Umm, sigue así
Hoy estaba a última hora de la tarde dando un masaje a un hombre que era la segunda vez que venía. La primera vez hace tanto tiempo que ya ni lo recordaba.
Apenas recordaba su nombre, pero él se sabía muy bien el mío.
Tras empezar a trabajarlo, oigo sorprendida que dice:
- "Ummmm, qué bien, Raquel"(por cierto, ése es mi nombre), "lo haces genial, umm, no pares, sigue, qué bueno".
La verdad, si alguien hubiera oido el comentario, no sé lo que hubiera pensado. Yo misma, no sabía si echarme a reir(por dentro, claro, siempre manteniendo un respeto por la gente) o sentirme "sucia". Jo, hasta se me ha pasado por la cabeza que algo que le de tanto gusto a un hombre no podía estar bien. Je,je.
Conforme seguía, salían de sus labios, gemidos que en otro contexto serían poco "pudorosos". Jo, menos mal que no me veía la cara en ese momento(naturalmente estaba de espaldas). Normalmente la gente no siente placer con mis masajes, no doy masajes relajantes precisamente, pero si lo sintiera, no sé, lo normal es que se lo callen y disfruten en silencio, no?,como ocurre con las almorranas.
Tras tirarse todo el masaje soltando gemidos, para culminar me dice: "Umm, qué bueno ha sido. Si pudiera te llevaba a casa".
Uff, el "qué bueno" suena a peli porno, cuando alguna le está haciendo un trabajito a alguno,¿no os parece?
No sé si al acabar me ha quedado la satisfacción de haber dado placer a alguien, lo cual indica que muy mal no debo haber hecho mi trabajo,je,je; o si tal vez me sintiera culpable por ello.
Espero no haberos aburrido demasiado con mis anécdotas del trabajo.


Easy dijo
No nos has aburrido en absoluto. Y yo que tú me lo tomaría de la mejor forma posible: será que eres buena dando masajes y ya está...
Ser bueno en tu trabajo no puede ser malo... no?
Besos
21 Noviembre 2006 | 09:32 PM